EL SENSEI KASE HABLA

Entrevista realizada en Hasselt, Bélgica, en abril de 2.000.

Conocía a Taiji Kase hace 20 años cuando tuve la oportunidad de hablar con él sobre el desarrollo del Karate Shotokan. Fue una conversación fascinante para mí, pero desafortunadamente solo duró unos veinte minutos, y desde ese momento he querido reencontrarme con él de nuevo, porque Kase ha vivido muchas experiencias: Gichin Funakoshi y su talentoso hijo Yoshitaka, el antiguo Shotokan dojo, los años de posguerra y la competición con otros estilos, la fundación de la JKA... todo ello durante sus sesenta años de practica  de karate y budo.

 Bien, me llevó mucho tiempo, e incluso pensé que el reciente ataque de corazón que sufrió el Sensei Kase le mantendría alejado, pero cuando de nuevo impartió un  curso en Bélgica en mayo de 2.000, hice los preparativos necesarios para reunirme con él. El texto citado a continuación es un sumario de nuestra conversación.

Taiji Kase nació en 1929 y a los 6 años comenzó su formación en las artes marciales con judo. Con 15 años, siendo un joven cadete de la marina, cayó en sus manos el libro Karate-do Kyohan de Gichin Funakoshi que generó su interés por el karate del que nunca se ha desprendido. En la sección de Meijiro de Tokio, se enroló al Shotokan dojo de Funakoshi. Una vez allí, cuando vio a Yoshitaka Funakoshi practicando técnicas de patada, Kase gesticuló: "Mae-geri – Mawashi-geri – Yoko-geri - Whoosh! Whoosh! Whoosh! -", estaba alucinado y aún más decidido a aprender un arte de lucha tan duro.

            En esa época Gichin Funakoshi había dejado la enseñanza y pasado su liderato del Shotokan a su tercer hijo: Yoshitaka, al que se le entregó un sello para que esta autoridad le fuese reconocida. El maestro Gichin incluso entonces proporcionaba pequeños consejos. Kase recuerda una ocasión en la que el anciano maestro le enseñó cómo cerrar el puño. Esto era del modo en el que aparecía en los primeros libros de Gichin Funakoshi, por entonces prácticamente obsoleto, donde el dedo índice no se dobla en el puño sino que se estiraba hasta descansar sobre la palma de la mano en la base del pulgar. En la siguiente sesión de formación con Yoshitaka, éste se dio cuenta del detalle y le preguntó a Kase: "¿quién te enseñó a colocar el puño de ese modo?". Dubitativo, el joven Kase le contestó que había sido su padre. "¿Mi padre te enseñó eso?" Dijo Yoshitaka, antes de corregir el puño de Kase y decirle de un modo amistoso que ese viejo método era "karate de granjero".

            Yoshitaka fue el instructor jefe del Shotokan pero los seniors Genshin Hironishi (que un par de años antes había regresado del frente de batalla chino), Yoshiaki Hayashi (que fue el modelo para Ten-no-kata en el Karate Nyumon de 1943), y Wado Uemura estuvieron a su lado ayudándole. Shigeru Egami, otro de los guías en el karate Shotokan, volvió a Kyushu para cuidar sus negocios familiares. Aunque estos cayeron en dificultades tras la Guerra, durante los años de guerra se convirtieron en un significante negocio que empleó a una centena de gente, con lo cual Egami se convirtió en un hombre adinerado. Por esto, Egami se mantuvo en Kuyshu, aunque Kase pensara que iría a Tokio para entrenarse durante cortos períodos con Yoshitaka.

Hay una serie de conocidas fotografías de Egami y Yoshitaka tomadas a finales de los años 30. Le enseñé al Sensei Kase algunas de esas fotografías y él me comentó que fueron tomadas poco tiempo antes de que él empezase en Shotokan. Cuando conoció a Yoshitaka había ganado algo de peso y  mostraba una notable barriga. No era grande ni musculoso, pero tenía un característico poder corporal que hacía su karate muy poderoso. El estilo de Yoshitaka, dijo Kase, era un Karate de "velocidad más potencia".

Y, además, aunque Yoshitaka parecía sano y fuerte superficialmente, había padecido tuberculosis desde su niñez. De hecho, Kase dijo "cuando Yoshitaka tenía 7 años le dijeron que no viviría pasados los 20, y por eso cuando llegó a los 20, y después a los 21... 22 estaba sorprendido, y podía haber atribuido su supervivencia, o, al menos parte de ella, a su formación en el Karate". Sin embargo, Kase pensó que Yoshitaka podía haberse sentido acomplejado debido a esto, y sabiendo que en algún momento podría caer seriamente enfermo y morir. Aunque Yoshitaka enseñó en el Shotokan años después, Genshin Hironishi le dijo a Kase que él debía dormir o descansar en cama todo el día para conservar su fuerza durante las sesiones de entrenamiento por la noche.

Taiji Kase oyó algunas historias sobre Yoshitaka. Una de ellas era la del famoso instructor de Shito-Ryu quien presuntamente tenía una "técnica especial" con la que siempre vencía. Sin embargo, cuando intento aplicarla frente a Yoshitaka, fue contrarrestado y arrojado varias yardas fuera del Dojo. Otro profesor conocido - fue Kanken Toyama, del que Kase dijo, que tenía una técnica secreta "de rasgar la piel". Yoshitaka dijo que Toyama utilizaba esa técnica en los músculos del muslo. Toyama agarró el muslo de Yoshitaka pero no sucedió nada. Yoshitaka le dijo que intentara hacerlo mas fuerte, pero de nuevo no ocurrió nada. Kase se reía entre dientes al contar estas historias.

¿Era en esa época el entrenamiento en el Shotokan duro? Si, puesto que era la Guerra y la actitud para entrenar era muy seria. Se practicó un montón de kumite, gohon y Sambon Kumite, y yiu-ippon, y cada esfuerzo se hacía para intentar golpear. Había un tipo de Sambon Kumite que se hacía en un estilo "precipitado" donde se trataba de agarrar al contrario. ¿Resultaba la gente herida o lesionada durante la práctica? OH, sí. A veces los estudiantes universitarios venían al Dojo, y una vez que estaban más experimentados, rápidos y fuertes, te sentías muy receloso del hecho de enfrentarte con ellos en Kumite.

Bien, en 1.945 el Shotokan Dojo fue destruido en un bombardeo, entonces Japón se rindió, y Yoshitaka murió, todo lo cual ocurrió en pocos meses. La práctica del Karate se detuvo por un tiempo, hasta que lentamente comenzó a retomarse. A principios de 1.947 en la revista Life apareció un artículo de dos páginas sobre la práctica del Karate en Japón, y cuando se lo enseñe al Sensei Kase él inmediatamente identificó los dos karatekas de la foto principal como Hiroshi Kamata y Gojuru Harada. El Karate era afortunado, de hecho, al escapar de la prohibición de las fuerzas americanas  que si afectó al Judo y el Kendo en esa época. Kase explicó que esto fue así puesto que los grupos de Karate describían su arte como de "origen chino" en lugar de japonés, y así los americanos los dejaron tranquilos.

Tras la Guerra Taiji Kase se enroló en la Universidad Senshu donde continuó sus entrenamientos y llegó a ser el capitán del equipo de Karate. El Sensei allí era Genshin Hironishi y su entrenamiento era duro. Entonces Kase oyó que Shigeru Egami estaba enseñando en la Universidad Chuo, así que él fue a Chuo para entrenar con Egami también ("una técnica muy refinada"). De hecho, el joven Kase era una apasionado del karate y cuando le enseñé una foto de grupo tomada en 1.951 él señaló a alguien en la fila de enfrente (no entendí el nombre muy bien) y dijo que el conocido Tadao Okuyama solía alojarse en su casa. Así que Kase contactó con esta persona porque realmente quería aprender del enigmático Okuyama.

Hay una historia de Karate que está prácticamente olvidada. Cuando hablamos del Shotokan en la época de Guerra, el Sensei Kase mencionó que el grupo de Yoshitaka se ocupaba de enseñar a agentes secretos. "¿La escuela Nakano?" Le pregunté y Kase contestó que si, y puntualizó que las autoridades habían acudido a Yoshitaka para que enseñara allí. Pero, añadió, algunos de los alumnos de Yoshitaka le aconsejaron que no se implicara directamente y por eso fue Tadao Okuyama  a quien se le encargó esta tarea. Yoshitaka Funakoshi fue oficialmente el instructor, y podría haber ido varias veces allí, pero fue Okuyama quien se encargó de la mayor parte de la enseñanza. "¿Qué enseñó?" pregunté. "Técnica mortal!" Contestó Kase.

De cualquier forma, Kase estudió con Tadao Okuyama en el período de la posguerra y me contó que Okuyama tenía "una técnica muy especial". Cuando le pregunté el qué, sacudió su cabeza y sonrió. Okuyama era de hecho especial y mirando de nuevo esa vieja foto con todos esos seniors Shotokan, Kase dijo que pensaba que, de toda esa generación, Okuyama era "el mejor". En un tiempo se fue a las montañas a entrenar, y después mas tarde se implicó en la secta Omotokyo de Shintoismo, la misma secta de  Shintoismo que influyó a Moriei Ueshiba. Okuyama se convirtió en el guardaespaldas del jefe de Omotokyo y vivió en los grupos de los cuarteles principales, lo que le hizo difícil el contacto.

La idea de Yoshitaka Funakoshi era que el Karate debía desarrollarse continuamente y Okuyama había tomado esta idea para sacarle todo su potencial -"desarrollar, desarrollar, desarrollar,...", dijo Kase. El no creía en cientos de repeticiones mecánicas, sino que siempre era la búsqueda de la verdadera técnica, y Kase dijo que Okuyama tenía "un tipo especial de potencia, no desde los músculos, no desde el Kime, algo más". Como un lado interesante de todo esto, Kase pensó que Shigeru Egami podía tomar alguna de sus ideas posteriores de Okuyama. "No copiadas", dijo, "sino una idea".

En esos años de posguerra los diferentes grupos de Karate en ocasiones se unirían para un entrenamiento conjunto (kokan Geiko) y con frecuencia estas sesiones se harían más físicas, especialmente cuando había rivalidades de estilo. El Sensei Kase recordaba la época de 1.949 cuando las universidades Shotokan del este de Japón fueron a Kyoto para conocer a las universidades del oeste -Ritsumeikan, Doshisha, Kansoi y demás; principalmente grupos Goju, con quizás un par de Shito-Ryu. Antes de que las sesiones de kumite empezaran los seniors de Shotokan le dijeron a los estudiantes que esto tenía que ser "sin contacto" - pero ellos querían que se entendiera que cuando dijeron "sin contacto" realmente significaba "con contacto". Desde que los seniors de Goju dieron el mismo consejo a sus estudiantes, el kumite rápidamente se convirtió en algo parecido a un baño de sangre, con muchos de los participantes fuera de combate o inconscientes o los dientes rotos.

Ante esto surgió el debate de si el kumite debía parase a causa de las heridas provocadas, alguna gente quería que se parara, pero Taiji Kase dijo que tan ponto como ellos se levantaran debía continuar. En cualquier caso se llegó al acuerdo de que los capitanes debían luchar, y Kase se enfrentó al capitán de Ritsumeikan al que venció. ¿Resulto usted herido?, le pregunté. No, fue afortunado, aunque consiguió evadir el haito del capitan de Ritsumeikan, mientras que pasaba por su cabeza - Kase recuerda que le pasó peinando.

Los alumnos de Goju eran difíciles, dijo Kase, aunque el estilo Shotokan con sus ataques de Yoko-geri y Mawashi-geri de largo recorrido, funcionaban bien contra ellos. Cuando Kase alcanzó el tercer Dan  en 1.949 formó un panel compuesto de seniors de todas las universidades, y lo hizo circular con Jotaro Tagaki de Chuo y Shimamura de Takushoku.  Las cosas parecían ir lo suficientemente bien,  pero por su puesto había diferencias técnicas entre los grupos, y también entre aquellos que habían estado en Japón durante los años 30 y 40, y aquellos que habían estado en China, Manchuria, y otras partes del Imperio japonés. De vuelta a 1.981, por ejemplo, Kase me dijo que cuando Masatoshi Nakayama regresó a Japón tras la Guerra vio a sus jóvenes estudiantes practicando yoko-geri, mawashi-geri y demás, y dijo "eso no es karate Shotokan!". En Bélgica el Sensei Kase confirmó esa historia, explicando que Nakayama dijo "no lo acepto, no lo acepto". Por su puesto en esa época esas técnicas fueron bien acogidas, y no mucho tiempo después el mismo Nakayama incluyó esas técnicas en sus demostraciones.

En los años 50 las diferentes facciones de Shotokan empezaron a separarse y Taiji Kase se unió a la JKA como uno de sus miembros seniors. El modo en el que esto sucedió ocurrió de la siguiente manera... Kase había dejado la universidad y estaba viviendo en un suburbio de Tokio, Hidetaka Nishiyama vivía cerca de allí y trataría de persuadir a Kase de que viviera con el grupo de la JKA. Kase estaba indeciso acerca de esto y había tratado de llegar a un acuerdo con Hironishi del grupo de Yoshitaka Funakoshi, y me dijo que de hecho algunos de los estudiantes de Hironishi trataron de convencerle de tener un Dojo permanente donde podrían formar una asociación para entrenar o enseñar karate. Pero eso nunca ocurrió, y por eso Kase se unió a la JKA, y eso le proporcionó la vida en el karate que él quería.

Yo le dije al Sensei Kase que la JKA de esa época, la que estableció el dojo Yotsuya, estaba dirigido en su mayoría por hombres Takushoku, ¿le ocasionó algunas dificultades viniendo de Senshu?. No, dijo, y eso se debió principalmente a Masotoshi Nakayama. Nakayama tenía un buen corazón y quería que todo el mundo trabajara unido, por eso no había ningún problema. Realmente, Taiji Kase fue un miembro importante de la JKA. Era uno de sus directores, involucrado en formular sus primeras reglas de competición, y, además, era un instructor senior, lo cual significaba que era responsable de la enseñanza de esa primera generación de instructores internacionales. Nombres como Hirokazu Kanazawa, Keinosuke Enoeda y Hiroshi Shirai. De hecho, estos tres campeones de la JKA hicieron un tour mundial en 1.965 junto a Kase, dando demostraciones donde quiera que fueran. Terry O'Neill, excapitán del Equipo Británico de Karate, vio una de esas demostraciones y me dijo que Kase estaba a cargo, y que con frecuencia les decía a uno de los otros que se levantara y que trabajara con él, y ocasionalmente los golpeaba un poco. "¿Por eso ellos se sometían a Kase como senior?", le pregunté a Terry. "OH si", contestó, "definitivamente".

La JKA comenzó a enviar instructores al extranjero alrededor del 1.960, y el mismo Kase se unió a ese éxodo unos pocos años más tarde. Enseñó en Sudáfrica durante un tiempo, y después se estableció con su esposa y sus hijas en Francia, donde pasó los últimos treinta años.

Fue Henry Plée, el fundador del Karate francés, quien lo trajo y hubo un elemento de oportunidad para todo ello. Plée organizó un curso de verano en St. Raphael y contrato a Hiroshi Shirai para enseñar allí. Pero desafortunadamente Shirai no pudo hacerlo así que Plée hizo los preparativos para otra persona. Cuando Plée vio que era  Kase... bien, realmente, se derrumbó. Plée nunca había conocido a Kase pero había visto fotos de él en Karate, un libro de bolsillo de la vieja serie Marabout Flash, y no se había formado una buena opinión de su técnica.

Sin embargo,  Plée se resignó al cambió de profesor y entonces, conforme el curso se llevaba a cabo, su concepto de Kase rápidamente comenzó a cambiar. Kase tenía una buena relación con los estudiantes, y en términos de karate, "une technique formidable". Al final del curso, llegaron al acuerdo de que Kase iría a enseñar en el famoso dojo de Henry Plée en la 5º Arrondissement de Paris... y Plée escribió un articulo para su Budo Magazine Europe titulada "Dangers Sur Les Interpretations Des Photos De Karate", (Los peligros de juzgar el karate a partir de fotos).

De hecho, Taiji Kase era estricto enseñando kihon y kata, pero en kumite su técnica era mucho más libre. Lo más importe era el timing (oportunidad), los desplazamientos, y la potencia aplicada en el momento oportuno. Tomy Morris, el conocido karateka escocés, quien entrenó en el dojo de Plée, me dijo en el kumite Kase "se podía realmente mover". Desgraciadamente, no parecía haber mucha distancia desde esta época. Yo aún conservo una breve imagen de él defendiéndose de dos atacantes en una demostración en un Campeonato Británico -él aparece arrojándolos lejos fácilmente- y una actuación del kata Meikyo en un Campeonato IAKF pocos años después. En contraste con el kata que nosotros vemos hoy, el Meikyo de Kase no es exagerado o teatral; la técnica es económica pero fuerte, y el movimiento es suave, ambos a lo largo del tatami y en transición de una técnica a otra; el kata del maduro karateka podríamos decir.

He mantenido correspondencia con Henry Plée durante años, y cuando estuve en París hace un par de años, hablamos sobre varios Senseis japoneses que habían enseñado en su dojo durante los años 1.950 y 1.960: Hiroo Mochizuki, Tetsuji Murakami, Tsutomu Ohshima, Mitsusuke Harada y Taiji Kase. Henry dijo que el normalmente comprobaba la fuerza de esos instructores  haciendo ejercicios de combate poco después de que ellos llegaran. Por ejemplo, golpeó a Murakami con puñetazo dejándole en la frente un chichón del tamaño de un pequeño huevo. ¿Había hecho kumite con Kase? Oh sí, por supuesto. Henry llevaba tras de sí muchos años de práctica en judo así que cuando lo creía oportuno utilizada sus movimientos y  su técnica para arrojar al contrincante. Pero Kase no se movió -"era como una piedra"- y fue entonces cuando Henry lo soltó y trató de moverse para atrás pero resultó golpeado por Kase cuando le dio una patada. "Okay" le dijo a Kase, "¡ahora sé quien es el más fuerte!".

Le pregunté al Sensei Kase sobre esto y él se rió entre dientes. Si, ocurrió. Plée había hecho judo, por lo tanto era un judoka experimentado también, y tenía "un nivel de judo japonés muy alto".

Plée contó en la revista francesa Bushido: "Sensei Kase es solo un hombre pequeño pero, sin embargo, es el único que ha dominado el sentido del combate. Su valor excepcional reside en la práctica de dos formas de karate. Una basada en el combate, y la otra en la práctica de los fundamentales. Otra ventaja que posee es una estrategia simple: se adapta a su oponente. Él ve ese principio, y ayudado por su sentido del tiempo, se traslada a él. Lo que sostiene su fuerza es su experiencia en el combate real. Aquí destaca un ejemplo, yo personalmente fui testigo varias veces de las sesiones de entrenamiento especial entre él, Shirai y Enoeda, durante las cuales él trabajó en el combate. Si la velocidad de los otros dos los posibilitaba para alcanzarle, entonces inmediatamente Sensei Kase elevaría su velocidad. Ellos se volverían atrás. Estos ejercicios físicos, creedme, significaban mucho! Me ayudaron a entender lo que es el combate en karate, un combate real, incluso si las reglas se respetan. Además, me parece que su experiencia con el judo le ayuda. Aprendió bien el modo en que el cuerpo se mueve. Sabe cuando el oponente puede o no puede atacar, es decir, cuando el oponente está en el proceso de transferir el peso de su cuerpo entonces él no puede atacar. Ese es el momento en el que Sensei Kase utiliza su famoso ataque profundo. Creo que el judo está presente en su método de lucha. Recuerdo cuando él llegó a Francia, los karatekas franceses estaban muy influenciados por el estilo Shukokai, con una postura de lucha característica donde el peso se centraba sobre todo el la pierna de delante, y por supuesto, le divertía vencer a estos desafortunados. Pero, no trates de hacer lo mismo con él. Él no puede ser arrancado. Ocasionalmente yo entrenaría con los diferentes expertos que traje a mi dojo. Teniendo alguna experiencia en judo, varias veces les sorprendí y rara vez los vencí. Sin embargo, nunca lo he conseguido con él. Es como concreto. Para mi, él es otra historia. No se si el karateka francés recuerda Baroux (Nota: Patrick Baroux fue el campeón de kárate europeo en el 1.960). Yo estaba orgulloso de él y me conmovió mucho su muerte. Además, era un gran campeón. Solía entrenar conmigo. Un día, regresando del Campeonato Europeo, donde había ganado el título, me dijo: "Sabes, creo que puedo derrotar al Sensei Kase. Me gustaría intentarlo". Yo se lo dije a Kase, quien me dijo de un modo bastante simple: "No hay problema. Donde él quiera". La sesión tuvo lugar en el dojo, cerca de la entrada. Le permitió a Baroux hacer una o dos técnicas, cuando él alcanzó la paz. Hizo lo que quiso de él. Más tarde, Baroux me dijo "Nunca lo habría creído. ¡Qué hombre!."

Después de que el contrato con Henri Plée acabara, Kase es estableció por su cuenta, y dio cursos a lo largo de toda Europa. Estaba todavía con la JKA y permaneció con ellos hasta los problemas políticos en 1.980, cuando la dejó para crear su propia organización. Como Henry Plée dijo, Taiji Kase nunca fue un hombre político o un conspirador. Él simplemente quería hacer karate, y la ruptura con todo esto le permitió hacerlo en el modo en el que él quería.

 Kase no tuvo un dojo permanente durante años, prefería viajar alrededor de Europa (o donde fuera) dando cursos, principalmente a cinturones negros. Incluso a los setenta años él todavía continuaba haciéndolo muchos fines de semana hasta que el pasado años sufrió un ataque al corazón. Por supuesto,  eso fue un mal acontecimiento, pero unos nueve meses después, él volvió a impartir un curso de vuelta en febrero  en París, al que asistieron unos 200 cinturones negros. Un par de meses más tarde vino al curso Hasselt, donde nos conocimos.

La primera vez que vi al Sensei Kase fue enseñando en Londres en 1981, en un curso para la Unión de Karate de Gran Bretaña. Estaba practicando kata y era interesante ver el modo en el que él tomaba la forma aparte y mostraba cosas como la mejor posición del cuerpo en relación con el oponente. En Hasselt la clase practicó algunos técnicas de kumite y combinaciones de ataque ya preparadas, pero Kase se concentraba principalmente en lo fundamental: las técnicas de postura, de respirar, de defensa y de bloqueo. Empezó su primera sesión con la práctica de los primeros movimientos del kata Sochin, trabajando en el kime y el quedarse inmovilizado en el suelo, y él explicó que en tal posición uno debe sentirse "como si pesara doscientos kilos". La clase entonces desarrolló una secuencia de movimientos de mano abierta (shuto), primero hecha lentamente con respiración coordinada -lo cual se asimila a la práctica Goju- y después rápidamente, con un penetrante kime. Cuando trabajó con la técnica del bloqueo, Kase dio a la clase la primera práctica del bloqueo con un largo movimiento y máximo poder, y entonces para ajustar unas pocas pulgadas retuvo el poder. En el combate uno no debería tener tiempo para hacer una técnica completa de bloqueo, pero incluso con bloqueos cortos uno debe poder herir al oponente atacando o golpeando fuera a éste con la fuerza del bloqueo. Kase les dijo a los estudiantes que este era un "karate de velocidad mas poder", y también explicó  que el kumite uno debe poder ir "del cero al cien por cien" en un instante.

Kase les remarcó a sus seguidores que el suyo era un "Karate Budo", y fue entonces cuando me dirigí a él ya que estaba impresionado de cómo él podría hablar con autoridad acerca del amplio recorrido del budo japonés. Habló del kendo, del judo, y sobre famosos judokas como Kyuzo Mifune y Masahiko Kimura, a quienes conoció personalmente; sobre Morihei Uyeshiba y Aikido (lo que él llamó "Daito-ryu mas Shintoismo"); sobre figuras tales como Yukiyoshi Sagawa, el experto de noventa años en Daito-ryu que murió hace un par de años y de quien alguno pensó que era mejor que Ueshiba, ("alguien dijo que Takeda era el segundo", mencionó Kase). Cuando su estudiante senior, Dirk Heene,  nombró a un amigo que había entrenado en Hakko-ryu Ju-jutsu, Kase pudo explicar los orígenes del Hakko-ryu. Por supuesto, era consciente de los otros estilos del karate japonés, y conocía algunas de las figuras importantes del mundo del karate japonés; Mas Oyama, por ejemplo, a quien había conocido en los años de posguerra, entrenando juntos durante un breve tiempo en judo.

Mientras enseñaba, el Sensei Kase era afable y paciente. Comprensiblemente, no se esforzaba demasiado, pero cuando mostraba un par de técnicas era sorprendentemente fuerte, especialmente tratándose de un hombre de setenta y un años recuperándose de un ataque al corazón. Las clases eran únicamente para cinturones negros, entre ellos había algunos de los participantes que llevaban unos veinte o treinta años de experiencia en kárate a sus espaldas. Algunos habían dejado otras organizaciones, frecuentemente después de que sus carreras competitivas acabaran siendo conscientes de la falta de profundidad y dirección en sus entrenamientos. Con Kase, algunos de ellos me dijeron que habían hallado un nuevo modo de seguir adelante.

No practico el karate Shotokan, y no puedo hacer ningún juicio sobre las distintas organizaciones que los enseñan, pero el grupo de Kase parecía muy leal, y la influencia de Taiji Kase benigna. Después de todo el entrenamiento y los exámenes, y un largo y ocupado día para el Sensei Kase, había una comida, y aquí fue cuando pude hablar con él durante un par de horas y contestar así todas mis preguntas. Fue franco y amable, e incluso jovial. Cuando la comida acabó Dirke Heene nos llevó al Sensei Kase, a su esposa y a mí de vuelta a nuestros hoteles. Poco antes de que llegáramos a mi hotel, Kase me preguntó acerca de los karatekas británicos que había conocido en 1960... Bob Poynton, Andy Sherry, Terry O'Neill, Frank Brennan. ¿Entrenaban todavía? Sí, le contesté que aún lo hacían. Eso era bueno, me dijo. Se separaron en diferentes asociaciones, pero todavía pertenecían a la familia Shotokan, y cada uno debían mantener su karate fuerte.

Llegamos a mi hotel. Y puedo recordar las últimas palabras que el Sensei Kase me dirigió cuando salí del coche y se despidió de mi. "Recuerda", dijo, "si los ves, diles que sigan entrenando!"

Graham Noble 2000
Traducción del Inglés, gentileza de Carmen Montero