Extracto del curso del Sensei Kase en Albacete septiembre 2001

Utilización de defensas de mano cerrada (ataques también), primero en sheite y después en hente (lo que implica de un grado inferior a otro superior, evolución.) Se busca en principio el máximo recorrido para posteriormente desarrollar el mayor potencial en una distancia corta de recorrido; para ello el trabajo diario debe ir creciendo, es decir, cada vez más velocidad y luego cada vez más fuerza, y luego cada vez más velocidad y más fuerza, más velocidad y más fuerza...

Para conseguir este aumento de eficacia debemos trabajar la imaginación o, lo que es lo mismo, buscando en nosotros un oponente cada vez más fuerte y más rápido para ir superándonos y no quedar estancados en un nivel para siempre.

Para aumentar el nivel de los practicantes, el maestro no sólo emplea defensas en sheite y hente, sino que pide más y demanda defensas continuadas con la misma mano, una defensa jodan para continuar con otra chudan o gedan con el mismo brazo (shoto uke y después gedan barai.) Y a este trabajo se le puede añadir el de o- waza, chu- waza o el de ko- waza.

Del trabajo en las tres distancias, larga, media y corta, dice que en principio defenderemos en larga distancia para ir practicando, según el nivel de cada uno, en distancia media y en corta distancia. Siempre empezaremos a defender, cuando somos noveles, al iniciar el movimiento el adversario; pero con la práctica iremos dejando que su ataque se acerque más a nosotros, incluso hasta llegar a defender cuando notamos su golpe en nuestra piel del brazo (trabajo este último en corta distancia.) /Esto nos permitirá que el oponente entre en nuestra área defensa y no sepa nuestras intenciones hasta el último momento/.

Empezaremos con el trabajo en larga distancia para las defensas, pues tenemos que fortalecer los músculos en todo su recorrido y dotarlos de todo su potencial de fuerza y velocidad; pero, una vez adquirido este nivel, comenzaremos con las defensas de media y corta distancia, en las que habrá que desarrollar la misma fuerza y velocidad que si de la larga distancia se tratase. Y en las tres posibilidades de defensa, no debemos concluir el movimiento cuando contactemos con el miembro del oponente, sino que hay que barrerlo de la zona hacia fuera para producir un desequilibrio.

Las defensas suelen realizarse con la mano cerrada, pero hay que evolucionar hacia la mano abierta, que nos permitirá mayor amplitud en la defensa (teisho uke jodan es mejor que uchi komi cuando tenemos que defender un ataque.)

El trabajo de defensa, por otra parte, se puede entrenar de varias formas: con el brazo extendido y un recorrido corto (o- waza y ko- waza), con el brazo en ko- waza y recorrido o- waza, o con las posibilidades que nos permita.

En una pelea comienzas con uno y le pegas, pero son diez, y no puedes mantener del primero al último el mismo nivel (no todos serán igual, ni se defenderán igual), sino que debes ser cada vez más rápido y más fuerte. Además un golpe debe ser definitivo, puesto que, si golpeas a uno y se ve la nariz sangrante, se envalentonará y tendrás problemas.

 

El trabajo de ten no kata es superior, aunque su característica aparente demasiada sencillez. En principio sólo son diez técnicas de ataque y defensa, no obstante se trata de “desenredar la maraña” y construir algo más. La mano de hikite no debe moverse en su retroceso a la cadera hasta que el puño ofensivo está a su altura, en ese momento preciso es cuando inicia su movimiento hacia la cadera a la máxima velocidad. Este acto de aguantar hasta el último momento se debe al valor de la mano adelantada como defensa (siempre en alerta hasta el último instante) ante cualquier posible ataque del oponente.

Con respecto a este trabajo dijo que solamente quedan en Japón tres o cuatro maestros que hayan desarrollado este trabajo en abundancia.

El shuki debe ser igual, hasta el último momento no se retira la mano adelantada. Por el motivo de servir de defensa y, además, porque siempre hay que atacar cerrado, esto es, sin dejar posibles puntos de ataque para el adversario. Sería un grave error avanzar hacia nuestro adversario sin ninguna guardia y con todo el cuerpo descubierto.

 

De la competición dijo que últimamente sólo se ven técnicas de ataque de wazari o ippon. Y que, por el contrario, se han dejado de lado las defensas, tan importantes en un arte de defensa, sobre todo si hablamos de budo, donde no defender al oponente supone la muerte.

 

En un curso anterior comentó que cada ataque tiene su defensa idónea. Y que las guardias o kamaes son propicias para defender cierto tipo de ataque por uno de los dos lados, y que por el otro lado de la guardia sería desfavorable para el defensor y que, por tanto, debería buscar otra adecuada a ese ataque. Por este motivo, pidió que se entrenase cada kamae para su ataque por las dos guardias posibles, lado derecho y lado izquierdo, y viéramos así cuál es el lado propicio para cada defensa.

 

Con el boken realizaban trabajo ante un árbol grueso para fortalecer los músculos y así poder llegar con una defensa a romper el boken del adversario y sus hombros por la percusión.

Además el golpe o la defensa empieza cuando llega al cuerpo del otro, no nos quedamos con la forma sino que la realidad es otra y nos condiciona a extender más el movimiento y así, en una defensa, aparte del “shock” producimos un desequilibrio. Este desequilibrio debe ser aprovechado en el trabajo de go no sen , ya que el contraataque debe producirse justo un instante después del desequilibrio sin dejar que el otro se recupere y pueda defendernos. Éste es el auténtico go no sen  de Funakoshi.

Y también  trabajar sen no sen, cuando vemos que el otro inicia, nosotros salimos adelantándonos (el kamae es importante, y la mano abierta nos da mayor libertad para defender o atacar.)

De este modo ambos, tanto defensor como atacante, desarrollan su nivel, pues deben estar constantemente en tensión mental, concentrados en todo momento y así aumentarán de nivel los dos (estarán en alerta y pensativos en atacar o defender... esperando al último momento de la acción para iniciar o defender, etc.)

En karate- dô,, como hizo el maestro Gigo, hay que innovar. Él introdujo yoko geri, mawasi geri, las posiciones muy bajas...

 En la cena comentó que durante los entrenamientos hay que estar en todo momento en alerta, concentrado en cada pequeña circunstancia. Por ello después de un entrenamiento intensivo de ocho horas, cuando dormían todavía debían permanecer en alerta, casi sin dormir, manteniendo un nivel de concentración y de alerta permanente.

Comento al respecto que a un alumno, cuando se quedó dormido, le vertieron un cubo de agua para que advirtiera que perdió su vigilancia; su maestro le dijo: “Esta vez es agua, la próxima puede ser la espada.”

 

Otra anécdota graciosa, que demuestra su sencillez, es la siguiente: el maestro dice que bajo la cascada de agua fría había algunos que aguantaban dos o tres horas, pero que él nunca superó los cinco minutos (aquí hace un gesto de que hace mucho frío y de que salía corriendo.)  

También dice que hay un nivel superior que el suyo, en el cual se llega a dominar al adversario sin atacar.

 Y el trabajo del ten no kata es superior, hay que investigar el uso de la mano adelantada  como defensa.

    Por José Luis González Cifuentes