Bienvenidos a esta Web dedicada a la memoria del Sensei Taiji Kase, lamentablemente el maestro falleció el 24 de Noviembre de 2004. Por lo que, aquellos que tuvimos el privilegio de aprender de él durante varias décadas, debemos humildemente perpetuar su legado y trabajar honestamente para seguir evolucionando.

Gracias sensei, por habernos mostrado el camino y dado las pautas para recorrerlo.

Oss! Martín Fernández

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Welcome to this website dedicated to the memory of Taiji Kase Sensei, unfortunately, he passed away on November, 24th 2004. So for those who had the privilege of learning from him for several decades, we must humbly perpetuate his legacy and work hard and honestly to continue evolving.

Thanks sensei, for having shown the way and for given guidelines to follow it.

Oss! Martín Fernández



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3 Comentarios en “Inicio

  • Luna

    Martín, por estos 35 años me gustaría dedicarte unas palabras.
    Sé que no soy tu alumna más antigua ni tampoco la mejor, quizás, solo sea una más, pero tengo en ti una figura paterna, un modelo a seguir, un apoyo y un factor clave en mi desarrollo personal hacia la persona que hoy soy.
    Hace ya muchos años desde que empecé a ir a tus clases. ¿Sabes por qué fui?
    Como cualquier niña veía todas las películas de Disney que incluían mujeres inteligentes, luchadoras y leales. Pero un día llegó algo nuevo a los cines, una mujer que no tenía miedo a ser comparable a los hombres, una mujer que quizás físicamente no fuese la más fuerte, pero era inteligente y tenaz. Se llamaba Mulán y yo quería ser como ella. Así que les dije a mis padres que yo quería aprender a pelear así, que quería romper con los esquemas establecidos y me apuntaron a Kárate. Tenía tan solo 8 años.
    Así fue, desde entonces hasta mis 18 años fui a Karate cada semana. En todos esos años me enseñaste muchas técnicas, katas, luxaciones… pero sobretodo me enseñaste valores. Valores como el esfuerzo, la capacidad de superación personal, la focalización de objetivos y el control personal. Esos valores se fueron forjando poco a poco, dándome la confianza necesaria para afrontar cada uno de los retos que se me presentaban día tras día.
    Empecé a fijarme objetivos, quería ser ingeniera, quería aprobar el primer Dan etc… Y gracias a esas capacidades que tú habías cultivado año tras año, fui consiguiendo cada cosa que me proponía.
    Ahora ya soy ingeniera, alcancé mis otros muchos objetivos y cada día sigo fijándome otros nuevos a conseguir, pero ¿sabes qué?:
    El reto más duro al que me he enfrentado fue aprobar el cinturón negro 1º Dan. Ese reto no solo era mental si no físico. Sabes que siempre estaba sonriendo y me costaba mucho sacar “la mala leche” que tú decías. Trabajé duro durante dos años, suspendí una vez y aprobé a la segunda porque, entre otras cosas, tú fuiste mi juez.
    Yo sé que ese día no lo hice demasiado bien, pero tú valoraste el esfuerzo que había dedicado todo el tiempo atrás y eso fue suficiente para aprobarme. Ese día me rompí un dedo del pie con una patada, pero no me dolió, porque casi no me creía que realmente lo hubiese conseguido. Ese día me hiciste más fuerte. Ese día me di cuenta de que con esfuerzo podía conseguir todo lo que me propusiera.
    Desde entonces he superado muchos retos que me he ido fijando, pero ninguno me ha dado tanta felicidad como el día en que oí la palabra: “apto”. Ese día olvidé el significado de la frase: “no puedo”.
    Estas palabras son para agradecerte todo tu esfuerzo, no solo conmigo, sino con todos los alumnos que año tras año pasan por tus clases. Alumnos en los que aportarás un granito de arena esencial para sus vidas.
    Hay muchos profesores en este campo, pero muy pocos con la valía que tú posees. No solo formas karatekas sino personas. Nunca dejes de enseñarnos porque estás formando a las generaciones del mañana, personas con valores que tú habrás implantado. No dudes nunca del valor de tus acciones porque merecerán la pena.
    Y por último gracias, y gracias otra vez por todo.
    Luna

    • Martín Fernández Rincón Autor

      Luna… Luna , querida Luna, me has dejado sin palabras … sin aliento… anoche pude contener las lágrimas aunque no la emoción. Ahora.. ni lo uno ni lo otro, se me saltan las lagrimas que leche… estoy llorando y no me avergüenzo de ello. Sé que soy muy querido por mucha gente a pesar de mis imperfecciones; pero debéis saber que de vosotros también he aprendido y lo sigo haciendo…. y con vuestros éxitos y ejemplo me ayudáis a seguir mejorando. Ten por seguro que gran parte de lo que soy por no decir todo os lo debo a vosotros, mis alumnos y amigos que me habéis hecho mejor persona en todos los aspectos. Y especialmente tú eres una de las personas que con tu humildad, constancia, capacidad de esfuerzo, superación. Y con tu brillantez e inteligencia por decir alguna de tus muchas virtudes, has servido de ejemplo y satisfacción para muchos de los que te conocemos. En cuanto a tu examen, posiblemente no fue tu mejor día pero aprobaste por estar preparada y por eso te presenté. Pero, tu humildad te honra. Por último, gracias a ti … y enhorabuena a tu familia por la inmensa suerte de tenerte a su lado. Tu sensei y amigo que te quiere.